jueves, 26 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
Lluvia de Ideas

Si bien el establecimiento de las directrices del trabajo retórico en su contexto, sentido, imagen y en la representación del lector sienta los pergaminos y el anverso del proceso en la etapa previa, la lluvia de ideas es un posible instrumento de generación de pensamientos, marca el enfoque cualitativo con el que se pergeña el punto de partida. Confirmar este estilo como el gestor del éxito en la rapidez de la escritura no me parece un principio general u objetivo porque la raíz de la escritura presenta una gran cantidad de matices, depende de las personas; sus comentarios, definiciones y explicaciones; incluso provoca en algunos casos que resulte ambigua en su interpretación. Sin embargo, personalmente la considero una herramienta muy útil que acelera mi proceso; de su introspección se revela aquello que se conoce y lo que hace falta por conocer.
El tema que participe en esta búsqueda no desvaloriza la formación en la generación de ideas porque su independencia coincide con la que cada uno tiene de éste en su experiencia personal y en su memoria. Para este ejercicio si es posible fraguar el vínculo de manera fuerte entre el escritor y el escrito puesto que se trata de edificar las tendencias sobre las cuales va a desenvolverse el argumento y el contenido del ensayo. El cómo ha sido y cómo es actualmente el proceso de escritura que sigo es un tema esencialmente auténtico, parecido al estriptis invertido del que parten los novelistas cuando recrean desde los albores de su vida las nuevas historias. Quizá por ser un tópico de historia sobre mi proceso, el paso a paso no produjo muchas ideas repetidas; pero sí la reflexión sobre grandes periodos de tiempo con la misma rutina y perfil para escribir.
Aun cuando se requiere posteriormente del orden y la congruencia, la lluvia de ideas le entrega la fortaleza al texto, le brinda el fondo y la forma; su estilo.
¿Cómo ha sido y cómo es actualmente el proceso de escritura que sigo?
- Punto de Partida.
- Libertad para escribir.
- Inicio de mirada subjetiva.
- Cuentos.
- Poemas.
- Rutina.
- Imágenes
- Autenticidad.
- Dependencia del tema.
- Indagar a la memoria.
- Reflexiones.
- Experiencia Personal.
- Lectura.
- Influencia de la literatura - novelas.
- Videos.
- La música (sus letras) - mis inicios.
- Ensayos, Informes, Resúmenes.
- Generalidades de mis escritos.
- Profundización - Lo específico.
- Formalidad.
- Inadmisibles - Disidencia de ideas.
- Búsqueda - Bibliografía.
- Lecturas alternas.
- Persuasión.
- Búsqueda de estructura - Buena Redacción.
- Lluvia de ideas.
- Formación de síntesis.
- Autorevisiones.
- Fondo y Forma.
martes, 3 de agosto de 2010
"IVAN Y YO"

Mirando del espejo saliente a ese otro me levanto con la memoria que reclama el compromiso de la precisión, de la decisión y la exaltación que depende del otro, la mirada ciega y los oídos sordos que cuentan historias, que viven y que se necesitan. Habitas la naturaleza de lo remoto del error y la rigidez de los modelos, de las estructuras definidas. La verdad es que ese ex - futuro no existe, intimidó su pasión que ahora es pasajera, de refugio, de anhelo y de expresión. Por qué no te detienes y admiras el resonante de las cajas, la alineación de los acordes, el poder de la afinación, la increíble letra de las canciones de Silvio Rodriguez, su protesta… Quién fuera para dejar el orden y rendirse ante la expresión de la palabra, del ser sensible que aunque vive se puede llegar a perder.
domingo, 1 de agosto de 2010
¿POR QUÉ QUIERO SER TUTOR DEL CENTRO DE ESCRITURA?

Las mismas sociedades que apartaron y rechazaron al escritor pueden pensar ahora que lo mejor es integrarlo; conferirle un estado de autodeterminación, de reconocimiento a su intuición y a su voluntad. Imagino que quienes deciden visitar el centro de escritura lo hacen buscando claridad y contundencia en sus escritos; muchos deben sentirse inconformes, contrariados y críticos ante lo que observan y escuchan de sus palabras.
La esencia de esa naturaleza airada es posible guiarla con principios, con fundamentos, con pautas prolijas que cumplan el objetivo del “proceso”. En un extracto del discurso de Mario Vargas Llosa al recibir el premio internacional de novela “Rómulo Gallegos” en la ciudad de Caracas, se expresa la visión no conformista que debe tener un escrito literario; dictamina que escribir sirve de apoyo al perfeccionamiento humano, evita el marasmo espiritual, el debilitamiento intelectual y el sedentarismo de las ideas. La insatisfacción hace parte de la base inquietante y perspicaz que le permite a alguien cambiar para mejorar.
La mayoría de veces que escribo reviso el contenido en su estructura y su sentido global, asumo el papel del otro para juzgar lo que entiendo, para corroborar que el mensaje es preciso, que es deducible. Ese “Otro” que menciona Jorge Luis Borges es intimidante y produce miedo; sin embargo se lo indaga, se le examina su verdad y su mentira; no sólo permanece bajo el paradigma de su conciencia y su otro “yo”, sino que se entrega a la posibilidad de conocer textos de base y opiniones diversas.
Escribir es un ex-futuro para mí diría Héctor Abad Faciolince; algo que lo practican los ingenieros muchas veces por necesidad y que no constituye el eje de su cotidianidad, pero que no se olvida. En mi caso no se relega porque me gusta, porque es una carta de presentación, la manera tradicional de llevar la vida académica y la vida profesional. Poder formar parte de las tutorías del centro de escritura me permitiría fortalecer con base en la experiencia las habilidades de escritura y seguir subrayando las falencias que hacen parte de ella; constituye un instrumento fundamental de crecimiento personal, de seguridad, de control y de expresión. Esta es una oportunidad para solventar destrezas; aprendes a ser sustancioso, lacónico cuando lo necesitas ó entregas un gran cúmulo de razones y argumentaciones cuando la brevedad no nos lo exige. Colaborar con el proceso de escritura de los demás puede ser enriquecedor; contribuir académicamente para que juntos nos convirtamos en mejores escritores es una realidad que no se hace presente sin esa realimentación. Es preciso con la escritura buscar el equilibrio entre dos formas de ser: la de Jason y la de Annie.